Ha pasado mucho tiempo desde que no lo hacía, y ayer por la noche me senté junto con Inma y un par de helados en la «Plaza de la Constitución» (la del Ayuntamiento). La verdad es que me gustó, echaba de menos esas noches de verano que tanto disfrutaba cuando era pequeño, allá abajo, en el lejío, como le decían allí… Me acordé de cuando aquella zona estaba llena de niños, y nos juntábamos con los que venían de vacaciones… esas noches jugando al bote, los mayores sentados en las puertas de sus casas reunidos charlando, algunos incluso se montaban sus chiringuitos con comida para picotear y pasar el rato.

Anoche me volví a sentir un poco niño, al ver esta estampa en la plaza, de noche, con el pueblo tranquilo después de la campaña de fresa… me gusta volver a ver así el pueblo.
